Salvar la política.

Por jesusbatista - Lun jul 25, 11:06 am

Por: Jesús Trevizo Gutiérrez

Uno de los grandes desafíos de nuestro siglo XXI es el salvar a la política. Salvarla de la economía, salvarla de la violencia, salvarla de lo que ahora se llama populismo.

Terminado el tiempo de lo llamado socialismo, el mundo se ha globalizado en economía liberal o neoliberal , y entre las tendencias más notables de esta globalización del mundo por el mercado, está el ataque frontal a la política, a los políticos, a los partidos y a los parlamentos esto es muy grave, porque la economía sola no puede hacer opciones éticas; la economía sola, el mercado dejado así mismo no puede hacer opciones de justicia; las opciones de justicia y las opciones éticas se las impone la política a la economía. Y en el momento en el que se derrumba el llamado socialismo, se ataca en el resto del mundo a la política como adversaria, como corrupta, como innecesaria, como superflua; en el fondo, se está tratando de dejar al mundo en las manos ciegas, en las manos amorales del mercado. Y hoy, esto crece en nuestro país y una de sus expresiones que está de moda es la llamada “sociedad civil”.

Se trata de la tesis de que se necesita que el gobernante electo se relacione directamente con el pueblo, sin mediaciones políticas. Esto es la quintaesencia del totalitarismo.

La desaparición de las mediaciones políticas permite que un caudillo mesiánico por medio de la democracia acabe con la democracia.

Finalmente cuando entre el gobernante y el pueblo no hay nada, el gobernante siempre estará parado sobre su ejército. La política ya no existe.

Debemos estar alerta porque se trata de toda una estrategia en México. Hay que salvar a la política de este societarismo de este economicismo, sobre todo salvarla de la violencia. La violencia es el fracaso de la política.

Hay que salvar a la política como forma de crear el “consenso conflictivo”, o sea, un acuerdo entre diferentes para salvar el pluralismo, para salvar la posibilidad del bien público, que es el conjunto de normas e instituciones que le permiten a los diferentes convivir sin matarse.

Nuestro siglo XXI es tiempo de responsabilidad, de una ética de la responsabilidad no de la ética de la inocencia. La ética de la inocencia muy de moda en nuestro tiempo, supone que la persona nunca es culpable ni responsable de lo que hizo, sino que tienen la culpa sus padres, los traumas que le crearon sus maestros, su situación social, todos tienen la culpa, menos la persona.

La ética de la inocencia es la ética que practican los juniors de la política.

El junior es el personaje que puede destruir todo a su paso, porque alguien va a venir después a pagar la factura.

Por desgracia no sólo fuera de Acción Nacional existen juniors, también los hay en el PAN. No les importa qué opinan o qué dicen; tampoco destruir o aniquilar con su palabra irresponsable; siempre el partido pagará los platos rotos y tratará de reconstruir lo que ellos destruyeron. Hoy no es tiempo de juniorismo político.

Tenemos que darle al partido cohesión ¿Cómo podemos hacerlo? En primer lugar, propiciando la capacitación y formación doctrinal, que es el elemento esencial de la cohesión de un verdadero partido político, en segundo lugar, aceptando la entrada de más personas a nuestra organización y propiciando las condiciones necesarias para que todos formemos una organización fuerte.

Con frecuencia, el partido teme abrir sus puertas, y los que están dentro actúan como concesionarios exclusivos. Esto es una barbaridad.

Resaltaría un absurdo que sólo pueda ser panista el que ya está en el PAN.

De cara al siglo XXI los panistas tenemos una tarea interna de suma importancia para propiciar la capacitación, la organización, la expansión, la información interna, la conquista de espacios de poder por la vía democrática; sólo así Acción Nacional contribuirá en forma importante a la salvación de la política frente a quienes pretenden destruirla.

trevizto@hotmail.com